El pequeño país de Andorra cuenta con una enorme zona de esquí en medio de los Pirineos: Grandvalira es, junto con los Alpes, uno de los dominios de esquí más grandes de Europa. Andorra puede llegar a compararse en este aspecto con sus países vecinos mucho mayores que ella, España y Francia. A pesar de que sólo cuenta con 2 dominios de esquí, sus pistas muestran una calidad muy elevada. Además, este país también es conocido como el paraíso de las compras. Por este país libre de impuestos, pasan todos los años innumerables turistas con la idea de hacer compras ahorrando dinero. Esta fuente de ingresos es utilizada tanto para la ampliación y modernización de las infraestructuras de las estaciones, como para mejorar las pistas de hielo o las termas. De esta manera se han construido dos regiones de esquí muy grandes y modernas que no dejarán de impresionarle.
Grandvalira: Debido a la unión de las estaciones de Pas de la Casa, Grau Roig y Soldeu y El Tarter, la zona de esquí de Grandvalira se puede considerar como el mayor después de los Alpes. Si lo que se busca son grandes pendientes o esquiar fuera de pistas, Grandvalira es el destino perfecto.
Vallnord: Situado en la otra parte de Andorra, aporta equilibrio a la enorme zona de esquí de Grandvalira. Aquí encuentra dos zonas totalmente opuestas y conectadas la una con la otra gracias a un telecabina: Pal, que ofrece preciosas excursiones por la montaña bajo una atmósfera ideal, y Arinsal, con un gran número de pistas ideales para los principiantes. En esta zona de esquí no se incluye Ordino Arcalis, la tercera zona de esquí de Vallnords.