Estaciones de esquí España
Las zonas de esquí españolas se caracterizan por sus modernas estructuras, ya que en los últimos años se ha invertido mucho en ellas para satisfacer a todo tipo de esquiadores, tanto a los principiantes como a los expertos o los amantes del descenso libre. En estas zonas de esquí se tiene la oportunidad de moverse entre dos sistemas montañosos distintos, los Pirineos y Sierra Nevada, este último uno de los más australes de Europa.
Formigal, en los Pirineos, es la zona de esquí más moderna de España, puesto que en los últimos años lleva experimentando un gran desarrollo. Entre los 113,7 km de pistas que conducen por los Pirineos, los esquiadores pueden elegir entre el snowpark o el área de boardercross, además de su extensa red de pistas. Por otra parte, la zona dispone de un gran número de restaurantes y posibilidades de ocio incluso en las pistas.
Baqueira-Beret, con 103,9 km de pistas, del mismo modo que Formigal, en los últimos años ha experimentado unas mejoras considerables. La zona de esquí está a una altitud de 1.500 a 2.510 m y son estos 1.000 m de desnivel lo que la convierten en una de las más admiradas del país. Gracias a su orientación hacia el Atlántico, consta de una alta garantía de nieve, lo que atrae a los amantes de la nieve virgen, que gracias la vasta extensión de la zona de Baqueira, también tiene la posibilidad de esquiar por descensos de ensueños fuera de las pistas.
En Sierra Nevada, los esquiadores pueden disfrutar de la zona de esquí más al sur de Europa. Unos soberbios 86,9 km de pistas honran la polifacética zona, en la que tuvo lugar el Campeonato de esquí del Mundo de 1996. En días despejados, desde la cima más alta, a 3.282 km de altitud, se tiene una estupenda panorámica sobre la costa mediterránea e, incluso, ¡sobre Marruecos!